Tengo un pensamiento recurrente que impide encontrarme a gusto dentro de esta raza de vacas.
Vacas todas y todos.
Empaques vacíos.
Camiones de carne.
Existen excepciones a la regla de amigos marcianos.
Amigos que son capaces de volar como yo.
Las vacas son alimento, nada más.
Viven con ansias de orden y mandamientos.
Desde el lado oscuro de la luna esperamos la invasión.
Hay tantas ganas de destruirlas a todas.
De llenarlas de acentos y comas.
Tú y yo seremos el inicio de una raza nueva.