Rosa Morena
Hermosa Rosa Morena
con tu melodioso canto
embriagas mi corazón
llenándolo de dulce encanto.
Contemplo tu cabellera
de color negro azabache
cayendo sobre tu rostro
queriendo ocultar tus ojos.
Tus ojos azul turquesa,
que en tu piel tan singular
y suave como la seda,
destacan por su pureza.
Quiero agradecerte hoy
el que estés aquí conmigo
dándome calor y abrigo
en un mundo cada vez más frío.
Ese mundo que quizás
no ha podido subyugarme
gracias a que estás dispuesta
siempre con amor ayudarme.
Te dedico este poema
a tí, mi más tierno amor
por hacer mi vida más plena.
¡Amada Rosa Morena!