En esta oportunidad mi buena gente les traigo un tema de importancia que habla sobre la depresión y para ser mas exacto la depresión del venezolano
Como ya he señalado en otras publicaciones
La peor consecuencia, observada en diferentes contextos, es un trastorno clínico terrible como es la DEPRESIÓN, expresado a través de los cuatro siguientes factores:
• Emocional. Escuchamos verbalizaciones de rabia, desdicha, tristeza y culpabilidad por haber apoyado al régimen en un principio. La gente se siente invadida por un profundo sentimiento de melancolía, de añoranza de un pasado donde las condiciones eran mejor que en el presente (“éramos felices y no lo sabíamos”) y que probablemente no volverán por el grave deterioro ético, moral, educativo y socioeconómico de Venezuela.
• Cognoscitivo. El ciudadano manifiesta ideas derrotistas con respecto al futuro. Se atribuye mucha minusvalía y desesperanza que le generan un gran pesimismo con respecto a las posibilidades de que las cosas cambien para mejor; por el contrario, piensa que no hay manera de salir del atolladero porque el régimen manipula a las fuerzas armadas, poder judicial, poder electoral, no reconoce su responsabilidad y no manifiesta intención de cambiar el modelo o retórica que solo alimenta al fanático. El pensamiento se enlentece y se generan distorsiones en procesos de atención, concentración, memoria, encerrarse o buscar la manera de emigrar, donde ya son casi 3 millones de venezolanos que han dejado al país.
• Motivacional. Con facilidad en personas de diferentes edades, sobre todo los jóvenes, se observa mucha desmotivación con relación a encontrar o mantener empleo de calidad, una vivienda, un vehículo, obtener recreación de calidad e incluso en realizar las actividades cotidianas. La interrelación social y familiar se ve disminuida y se incrementa la vida ermitaña. El descuido de infraestructura, vialidad y desarreglo de los espacios públicos y privados, cada vez más atizan la depresión colectiva. Las ciudades están consumidas por la basura, jardines y parques muertos; hay mucha desidia.
• Fisiológica. El estrés propio de la depresión, está generando trastornos del sueño, pérdida del apetito sexual y demás actividades que generen placer o bienestar. Por debilidad del sistema inmunológico y miedo por no encontrar medicamentos, salubridad, asepsia y atención médica, han resurgido enfermedades que ya eran borradas o habían sido disminuidas por acciones preventivas. En los centros de salud hay hacinamiento y muchísimos mueren por falta de medicamentos, equipos e insumos médicos. Lo peor, se niegan las hospitalizaciones porque no hay lencería debido a la falta de detergentes.
En otra oportunidad les diré lo que pienso de cómo podemos superar la depresión y permanecer en el país sin morir en el intento. Pues soy optimista y confió en las reservas humanas del pais.