Es una puta montaña rusa, siempre amo la subida, el paisaje, la gran vista, donde todo parece perfecto, ideal y justo lo que quiero, hasta que toca bajar y detenerme, mirar la realidad de nuevo a los ojos y no encontrar nada allí.
La vida suele patearte y toca levantarse me digo a mí misma una y otra vez, cuestiono mis sueños para luego cuestionar mis dudas, me encuentro en un laberinto de momentos que siento que no me pertenecen y termino buscándome sin dar conmigo.
Termino buscando lo que alguna vez tuve pero no valoré lo suficiente, a veces me pierdo del presente y luego me pregunto ¿que presente? Me invaden ideas de lo que debería hacer y no hago y por lo que quizás me lamente en el futuro.
Lo peor es que nunca tengo claro que se supone que es eso.