Donde entra el sol, entra Dios, me decía mi abuela. Recuerdo en bachillerato que el profesor Negrón (biología) nos decía que el sol es un bactericida. Hoy los recuerdo y aprecio la magnitud de sus conceptos en la medicina.
En casas, Ambulatorios, hospitales que no tienen ventana o no dejan pasar el sol, se convierte en un sitio patológico. Los Comités de Prevención de Infecciones Intrahospitalarios deben luchar por el oreamiento de sus espacios.
La obscuridad de un cuarto, de cualquier espacio, sin ventanas o con cortinas permanentemente cerradas, es un riesgo para desarrollo de tuberculosis y otras enfermedades infecciosas respiratorias.
Aún más, somos animales de sol, si no recibimos sol desarrollamos osteoporosis y se altera el rítmica circadiano.
Por eso persona en "situación de cama" deben dejarle recibir sol. Si no dan los rayos del sol al cuerpo, éste interpreta quizás, que estamos sucumbidos y se debe activar la apoptosis (programación natural de autodestrucción celular).
Por esto pedimos: deje pasar el sol a los espacios de su domicilio, lugar de trabajo, ambulatorios, hospitales, salas de hospitalización, unidades de cuidados intensivos. Si tienes un familiar o persona al cuido en "situación de cama", déjale que le dé el sol.