A Mariángel Caro
Nunca he envidiado nada a nadie,
Pero cuando se trata de ti,
habría querido tantas cosas.
Habría querido ser tu madre,
y que me vieras como esa fortaleza
que te comprende y está siempre a tu lado.
Habría querido ser tu hermano,
y entrelazar nuestras almas
en una telaraña de complicidades.
Habría querido ser tu enamorado,
y ofrecerte todo ese amor que
ningún hombre jamás te ha dado.
Habría querido ser tu ángel guardián,
y protegerte a cada instante
para que el mal nunca te tocase.
--Texto de mi autoría E.Rivera--