"No duele, no duele" La autodisciplina con "Eye de Tiger" de Survivor/"It doesn't hurt, it doesn't hurt"—self-discipline with Survivor's "Eye of the Tiger."
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"Que pierda el m4dyrhus®tl ruso", es lo primero que viene a la cabeza al escuchar esta canción. La emoción de ver la película Rocky IV nos llevaba a meternos en el ring de boxeo al escuchar "Eye of the Tiger" de la banda Survivor. Quizás esta banda tuvo ese solo éxito o tuvo muchos, pero esta pieza llena de energía y ganas de triunfo es un himno a la perseverancia. Nos lleva a sacar a flote ese Rocky Balboa interno que entrena con mucha disciplina para ganar en la próxima contienda. Hay que ganarle al ruso (o al soviético), y hablo de Iván Drago, un enemigo que se ve muy superior.
Esta canción suena en todos los gimnasios y competencias deportivas del mundo como un himno de quienes no se rinden, un recordatorio de que hay una fuerza interior que podemos despertar si luchamos por nosotros. Esa guitarra estridente se te mete en el coco para despertarte del letargo; ese ritmo de batería es un pulso avasallante que te acelera con adrenalina pura. Perdí (Y aún pierdo) la cuenta de las veces que reproduzco este tema y, si hago alguna actividad física, cuento con mi refugio musical hasta que sangren los oídos y recordarme un millón de veces que podemos triunfar.
Una pieza tan única y ejemplar es de esas obras que son un destello musical; brillan con fuerza y quien las interpreta solo se reconoce en el olimpo de la superación. Dura casi cinco minutos, pero en realidad dura toda una vida para cantarla una y otra vez. No se trata solo de vencer, acá hablamos de tener la voluntad de levantarnos, aunque el mundo se equivoque.
Esta canción suena en todos los gimnasios y competencias deportivas del mundo como un himno de quienes no se rinden, un recordatorio de que hay una fuerza interior que podemos despertar si luchamos por nosotros. Esa guitarra estridente se te mete en el coco para despertarte del letargo; ese ritmo de batería es un pulso avasallante que te acelera con adrenalina pura. Perdí (Y aún pierdo) la cuenta de las veces que reproduzco este tema y, si hago alguna actividad física, cuento con mi refugio musical hasta que sangren los oídos y recordarme un millón de veces que podemos triunfar.
Una pieza tan única y ejemplar es de esas obras que son un destello musical; brillan con fuerza y quien las interpreta solo se reconoce en el olimpo de la superación. Dura casi cinco minutos, pero en realidad dura toda una vida para cantarla una y otra vez. No se trata solo de vencer, acá hablamos de tener la voluntad de levantarnos, aunque el mundo se equivoque.
Nos adentramos en esta canción y está llena de mucho dolor y sudor para miles de hombres y mujeres que buscan una inspiración musical fuerte y extrema. Es un homenaje a la búsqueda de la perfección y la victoria, y eso es algo que muchos intentan día a día, aunque pocos son los elegidos. Porque, al final, mientras elegimos la canción, descubrimos que el triunfo es un duende travieso que elige a quien quiere.
Todos anhelamos nuestra obra maestra, pero pocos la forjamos desde lo visceral, desde lo oscuro, desde las cenizas… En este sentido, la canción es una catarsis emocional que sacude y nos da el impulso para salir de nuestra zona de confort, ese lugar donde las palabras hablan solas y a veces se sienten cortas en el camino hacia el triunfo.
Todos anhelamos nuestra obra maestra, pero pocos la forjamos desde lo visceral, desde lo oscuro, desde las cenizas… En este sentido, la canción es una catarsis emocional que sacude y nos da el impulso para salir de nuestra zona de confort, ese lugar donde las palabras hablan solas y a veces se sienten cortas en el camino hacia el triunfo.
Mientras redactamos sobre "Eye of the Tiger", nos repetimos "no duele, no duele", y nos transportamos a una especie de Himalaya de energía positiva cuando el sueño quiere doblegarnos. Este track nos eleva manteniendo los pies en el suelo, y de eso se trata: de la lucha por vivir, o por sobrevivir el día a día. Porque para muchos la calle es agresiva, y hay que salir con los puños arriba para defendernos, y hasta con el puñal escondido por medidas de seguridad.
La ayuda más grande que nos brinda esta melodía es la autoayuda: Salir de nuestras propias inseguridades. Y aunque cometa errores ortográficos y no hable inglés, de eso se trata: La música dándonos una razón para continuar en nuestro camino y un motivo sublime para apreciarla de forma continua. Estar en batalla es una forma de vivir y vivir para no dejarnos vencer toma vigencia con espíritu de combate. Hasta la próxima. Dios te bendiga, tigre.
La ayuda más grande que nos brinda esta melodía es la autoayuda: Salir de nuestras propias inseguridades. Y aunque cometa errores ortográficos y no hable inglés, de eso se trata: La música dándonos una razón para continuar en nuestro camino y un motivo sublime para apreciarla de forma continua. Estar en batalla es una forma de vivir y vivir para no dejarnos vencer toma vigencia con espíritu de combate. Hasta la próxima. Dios te bendiga, tigre.
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Las imágenes y referencias a la canción reseñada, pertenecen a sus propietarios y fueron usadas con fines promocionales
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@equipodelta... Dios les bendiga...
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