Debo confesarte que ya extraño el olor de tu cuerpo, extraño cuando posas tu cabeza en mi pecho, cuando cansados de tanto amar me acuesto a tu lado para perdernos entre cobijas y besos…
Debo confesar que nadie me había hecho sentir tan amado; que cuando acaricias mi nuca con tu mano, se retuercen de alegría en mi estómago los gusanos, que cuando te veo de admiración te beso las manos…
Debo confesar que soy feliz al verte, que me gusta cuando callas por que tus ojos gritan que me quieren; que extraño acariciar lo largo y castaño de tu cabello, perderme en tu entrepierna y en la marea de tus senos…
Debo confesar que ya extraño el sabor de tus besos, el mismo sabor que saboreo en mis sueños, que ya te sueño empiernada entre mis fauces, enredando en mis dedos tus cabellos y todos sus ramales…
Debo confesar que soy el más feliz, cuando me posees, cuando en mis brazos te tengo…