El poke bowl es un plato hawaiano tremendamente sano y versátil. La receta de poke bowl es muy sencilla, consiste en pequeños trozos de pescado y vegetales marinados y condimentados, dispuestos en un mismo recipiente -por lo general, un bol- y, cuando se trata de un plato principal, acompañados por algún tipo de cereal o alimento rico en hidratos de carbono.
Los orígenes del poke se remontan a la época de los nativos hawaianos, antes de la llegada del capitán Cook y su tripulación. En aquellos tiempos, se consumía un poke muy básico, que consistía en pescado destripado, sin piel y deshuesado, que troceaban finamente -de hecho, poke quiere decir ‘trocear’ en su idioma original-. Durante el siglo XIX, llegaron a las islas varias verduras extrajeras, como los tomates y las cebollas. Estos vegetales pronto se introdujeron en las recetas de poke y hoy en día, no se concibe el poke sin ellas.