Sin el sufrimiento, no tendríamos que agradecer por las cosas buenas que Dios nos da, porque valoramos la vida en la misma medida en que tenemos carencias, recordar a Dios más en los momentos difíciles, cuando nos sentimos bien y no hay problemas decimos que es por nuestro el trabajo y lo bien que hemos hecho, pero en el momento de un dolor o dificultad económica, es cuando se comienza a buscar a Dios y a pedir ayúdame Dios porque me pasa esto o aquello, así que demos gracias a Dios por el sufrimiento.
2 Timoteo 3:12
Y en verdad, todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, serán perseguidos.
Juan 15:19 - 20
Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero como no sois del mundo, sino que yo os escogí de entre el mundo, por eso el mundo os odia.
Acordaos de la palabra que yo os dije: Un siervo no es mayor que su señor. Si me persiguieron a mí, también os perseguirán a vosotros; si guardaron mi palabra, también guardarán la vuestra.
Romanos 5:3 - 5
Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza; y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.
1 Pedro 4:12 - 13
Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo; antes bien, en la medida en que compartís los padecimientos de Cristo, regocijaos, para que también en la revelación de su gloria os regocijéis con gran alegría.