El hombre permite que el demonio haga daño con su actitud, Dios nos da un arma poderosa que se llama “La Biblia” para que sigamos su palabra y podamos tener una mejor vida, nuestra mejor defensa es cumplir los mandamientos, aceptar con respeto la voluntad de Dios, aceptarnos, respetarnos y amarnos como hermanos, pero eso se hace difícil, es por ello que el demonio logra hacernos caer en las tentaciones, porque cada día queremos tener más de lo que tenemos, luego buscamos a quien culpar, entonces viene esa pregunta ¿Por qué Dios permite…? Dios nos da todo lo que necesitamos y no lo valoramos.
1 Timoteo 2:4
el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad.
2 Pedro 3:9
El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.
1 Juan 5:18
Sabemos que todo el que ha nacido de Dios, no peca; sino que aquel que nació de Dios lo guarda y el maligno no lo toca.
Santiago 4:7
Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros.
Marcos 5:1 al 13
Y llegaron al otro lado del mar, a la tierra de los gadarenos.
Y cuando El salió de la barca, enseguida vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,
que tenía su morada entre los sepulcros; y nadie podía ya atarlo ni aun con cadenas; porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie era tan fuerte como para dominarlo.
Y siempre, noche y día, andaba entre los sepulcros y en los montes dando gritos e hiriéndose con piedras.
Cuando vio a Jesús de lejos, corrió y se postró delante de El; y gritando a gran voz, dijo: ¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te imploro por Dios que no me atormentes.
Porque Jesús le decía: Sal del hombre, espíritu inmundo.
Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y él le dijo: Me llamo Legión, porque somos muchos.
Entonces le rogaba con insistencia que no los enviara fuera de la tierra.
Y había allí una gran piara de cerdos paciendo junto al monte.
Y los demonios le rogaron, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.
Y El les dio permiso. Y saliendo los espíritus inmundos, entraron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se precipitó por un despeñadero al mar, y en el mar se ahogaron.
Hasta aquí Dios permitió, que los demonios atormentaran a los cerdos, para salvar al hombre y aun así estos cerdos se lanzaron al mar para ahogarse.
Mateo 10:29
¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo vuestro Padre.
1 Timoteo 5:15
Pues algunas ya se han apartado para seguir a Satanás.