Tenemos que estar agradecidos con nuestro Señor Jesucristo por limpiar y salvar nuestra alma para la vida eterna, Dios en Espíritu nos protege, debemos cuidarnos el cuerpo de malos hábitos, nuestro espíritu será elevado al cielo y liberado de toda tentación.
Hebreos 4:12
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.
1 Tesalonicenses 5:23
Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
Mateo 10:28
Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno.