Atardecer a orillas del río Matiyure, Apure, Vzla, Abril 2022.
Con mi espíritu preservado en eterna desesperanza
reposado sobre la orilla recopilando tantas horas,
soportando más espera por venir en mi añoranza
fuente frágil de lágrimas calmosas y soñadoras.
Atardeceres milagrosos escoltan mi caprichosa condena
en cien visitas perpetuas pensando que volvería,
mis conmociones emergen junto a la garza morena
con desalientos quejosos lentamente lloraría.
Divina gracia mis sentidos aprecian cien veces
al río señorial armonioso manso y maravilloso,
el astro rey en mis pupilas cuando atardece
justificando mi estancia en este lugar asombroso.
Contemplo bajar la arena por un espacio finito
mientras las aguas corrientes muestran gran sutileza,
como clavel ignorado lentamente me marchito
en mi pávida alma casta desvanece mi flaqueza.
Impasible y lucido como el tiempo mismo
cien atardeceres perpetuos avivan mi existencia,
late la vida insesante suspirando con realismo
como los lirios silvestres adornan con su presencia.
Cien atardeceres cálidos acarician las mejillas trigueñas
enrojeciendo los pensamientos fijados en tu sonrisa,
Sin aflicción imperfecta con cien miradas risueñas
envejecido en la rivera acompañando la brisa.
Atardecer a orillas del río Matiyure, Apure, Vzla, Abril 2022.