El futuro está en las conexiones y no necesariamente entre personas. Drones, sistemas de seguridad en casa, sensores para medir el combustible en un auto, pantallas inteligentes, cámaras de vigilancia, dispositivos para medir nuestro ritmo cardiaco, relojes “inteligentes”, aplicaciones al servicio de discapacitados. En el año 2014, el internet de las cosas o IOT (Internet of things), se situó en la cúspide de las expectativas de desarrollo tecnológico (conocido como hype cycle) y desde entonces el desarrollo y nuevos productos no se han detenido. De una manera coloquial, una “cosa” se puede referir a un sensor, un dispositivo (móvil o no), o lo que sea que tenga una dirección IP (un número único e irrepetible con el cual se identifica un dispositivo conectado a una red) y se pueda conectar a internet. Cada día se desarrollan y encuentran nuevas formas de utilizar objetos cotidianos que se conectan a internet que al ser digitalizados, podemos obtener mediciones, supervisiones y optimizar productividades.
Desde 2015, el crecimiento de IOT es de 23% anual. En 2018 el número de cosas conectadas superó por primera vez al número de smartphones a nivel mundial y las expectativas para el año 2021 es tener más de 20 Billones de cosas conectadas. IOT es un mundo donde cualquier cosa puede ser conectada y comunicarse de una manera inteligente, dónde el mundo físico se convierte en un gran ecosistema generador de información. Y esto con una sola finalidad, hacer nuestra vida más sencilla y productiva.
Diferentes organizaciones han dado sus propias definiciones sobre IOT:
IOT genera vínculos entre objetos e internet, generando data y un entendimiento nunca antes visto de cada objeto (Cisco);
La red de objetos físicos que contienen tecnología interna para comunicar e interactuar entre sus componentes o el ecosistema externo (Gartner);
Hablando específicamente de México, la realidad es que estamos muy atrasados comparados con países como Japón, Corea o Brasil. En base a información de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en México se tienen un poco más de 10 millones de objetos conectados. Esto nos ubica en el lugar 18 de 24 países miembros.
Existe también un estudio por parte de la famosa consultora Deloitte, identificando diversos factores que han impedido el desarrollo de IOT en el país. Los principales factores son: Las carencias en conectividad; el rezago en redes por parte de operadores de internet (fijos y móviles); 3) escasa capacidad para almacenar, administrar y asegurar las grandes cantidades de información generadas y finalmente, otro factor importantes es el bajo poder adquisitivo de la población, lo que genera un adopción más lenta de desarrollos tecnológicos en los hogares. Es por eso que insisto en decir qué: El futuro está en las conexiones y no necesariamente entre personas.