Una niña llamada Alis
By. Devon Kafanny
4 de marzo de 1885, llovía, y los quejidos de una mujer a punto de parir se hacían sentir a lo largo de aquella comarca. La partera corría apresurada Al encuentro de aquella mujer parturienta, los minutos corrían y la prisa se hacía cada vez más notable en todas aquellas personas que apresuradas se disponían a brindar su ayuda.
De repente como un rayo que fugas choca contra el suelo y se desvanece, así me pude verme frente a las piernas abiertas de aquella mujer, en posición de parto, yo estaba lista para recibir aquella criatura, todos esperaban ansiosos, listos para celebrar la llegada a este mundo de aquel primogénito que por años había sido esperado.
Justo antes del momento de alumbramiento por parte de aquella mujer, que en el momento se me hacia familiar aunque dificil para mi recordar donde había tenido algún tipo de roce con la misma, una mujer detras de mi susurro a mi oído. Cuatro del mes cuatro, de 1984. fue el dia donde todo inició!, en ese momento aquella mujer pujo con una fuerza indescriptible, una fuerza descomunal que terminó por provocarle un desmayo.
Mientros todos Los demás se preocupaban por aquella joven, Mis ojos solo podían posar la mirada sobre el rostro precioso de aquella Niña, sin demoras la señora que aún permanecía de pie a Mis espaldas inclinándose Al rostro de aquella recién nacida susurro, y se llamará Alis!, casi Al instante de aquella mujer haber mencionado aquellas palabras. La Niña se sumergió en un grito eterno y Al final de este murió en Mis brazos... Y desperté.
Al abrir los ojos el color rosa de la pared que podía ver en varias tonalidades debido a las sombra que se posaba en ella, gracias a los reflejos de luz que provenía de la bombilla del pasillo, quedó impregnado al instante en mi vista, tras varios pestañeos para aclarar la vista pude notar el color rojo encendido de aquellos números digitales que marcaban las dos y cuarto, retire la sábana que aún envolvía mi cuerpo y tras un esfuerzo casi sobrehumano me dispuse a ponerme de pie para llegar al baño, frio, asi podría describir el piso si me llegaran a preguntar sobre el, podía sentir como subía desde la planta de mis pies, hasta mis pantorrillas, camine de puntitas para llegar hasta la taza del inodoro, le di la espalda, introduje solo mis pulgares en los extremos de la ropa interior que llevaba puesta, a la altura de la cadera para ser exactos, para que puedas entender más claramente, baje mis pantis y me pose en el retrete para orinar, el sonido del choque feroz de la orina con la losa de la taza del retrete se escapa del cuarto del baño, podría decir que dejo sentir su peculiar sonido en toda la habitación, yo, aún mantenía la vista en el piso, algo curioso, no me había dado cuenta que la cerámica del piso del baño eran distintas a las de mi habitación. Bueno, en realidad el color es el mismo, solo que estas poseen un color distinto en los bordes.
Mi cuello, mis hombros y mis manos se hacían un poco ajenas a mi, me sentía bastante cansada, a pesar de llevar varias horas durmiendo. Ser psicóloga no es una profesión para cualquier persona, es agotadora y más cuando amas serlo.
Últimamente he estado pensando bastante en uno de mis pacientes, esta atravesando por una situación que me hace recordar bastante momentos de mi infancia, para ser sincera contigo, aveces he llegado a pensar que este ya me conocía de antemano, y esta asistiendo a consultas para acercarse a mi, aunque, analizándolo todo creó que estoy equivocada, y que sería difícil de que esto sea cierto, ya que no recuerdo haberlo visto antes, ni su voz, ni su rostro me son familiares, quizás estoy en un error, pero a veces, mientras estoy en medio de la sección, siento, que todo lo que me dice sobre sus problemas, no es más que una simple trama.
Me puse de pie, tome un poco de papel higiénico y seque mi parte varias veces, lo tire a la basura y subí mis pantis, me lave las manos y varias zancadas fueron suficiente para estar sobre mi cama.
Tome las sábanas y con un fuerte tirón la pose sobre mi, para cubrirme del frío, adopte varias posiciones, buscando sentirme cómoda, si me llegaran a formular la pregunta, de qué posición para dormir es la más adecuada, creo que respondería, que dormir boca abajo es la ideal, ya que, todas las mañanas, tras abrir mis ojos noto que aunque anduve toda la cama, siempre termino besando el colchón.
Las imágenes de aquel sueño se han quedado tatuadas en mi memoria, no podía imaginar nada más, al cerrar los ojos, el rostro de aquella señora se hacía presente y el llanto de esa niña se hacía presente, como si estuviera presente a mi lado compartiendo el espacio de mi colchón, trate de pensar en algo distinto, luche contra mis emociones, miedo... No, no sentía miedo, pero sí una sensación de curiosidad, ? este sueño tan extraño, donde había visto dichas imágenes, quizás, al leer alguna obra que expusiera un tema de este tipo?, no, no creo, poseo buena memoria y de haberlo hecho estoy segura que lo recordaría, además, la fecha que aquella señora susurro es totalmente ajena a mi, desconozco cualquier evento sucedido dicho día, mientras pensaba en todos los detalles de mi sueño realmente quede sorprendida por la claridad con la que podía recordar las imágenes y con realidad con la que mi cerebro podía recordar las voces de cada una de las personas de dicha escena, pero, al final de una serie de cuestionamientos pude quedarme dormida.
Aquélla canción que tanto me gusta, la cual había definido como tono para la alarma en mi teléfono móvil, la cual estaba programada para las seis de la mañana, se dejó sentir en toda la habitación, era hora de iniciar un nuevo dia, me puse de pie, abandone la comodidad de mi cama para emprender con los quehaceres de un nuevo dia, me dirigí al cuarto de baño y me detuve unos segundos para mirar mi rostro, gire el grifo y coloque ambas manos debajo del chorro de de agua, y lave mi rostro, más atrás lave mis dientes y me duche.
Era normal y rutina tomar una taza todos los días antes de salir hacia el consultorio, ring..., sonaba el teléfono, me apresure a contestar.
hola - era mi madre, hacía aproximadamente una semana que no platicaba con ella, -qué tal todo mama?, a lo que mi madre respondió.
que tal te amanece el dia amor, porque no me habías llamado?
sabes mama que llevo una vida ajetreada y casi no tengo tiempo libre.
tiempo libre?, necesitas tiempo libre para llamar a tu madre?
no mamá tu sabes que - en lo que ella interrumpió diciendo.
ya veo, que puedo esperar de mis hijos si necesitan tener tiempo para poder llamar a su madre que tanto luchó por ellos.
Mientras tanto, mientras mi madre me reprochaba un sin numero de cosas de las cuales tenía un poco de razón, mi mente solo podía pensar en el tiempo que pasaba y lo que me restaba para alistar me y salir, de repente el Tuuu, estaba sonando la segunda línea telefónica.
mama, mama, - pero ella seguía reprochando sin parar palabra tras palabra - MAMÁ!! Le grite - ella enmudeció al instante.
disculpa madre, pero tengo otra llamada en espera, permíteme contestar.
Sabía que no era la forma más idónea de tratar a la mujer que me dio la vida que tanto amo, pero, mis responsabilidades era más que importante para mi,
comprendo hija, cuando tengas tiempo puedes volverme a llamar, aunque si no lo haces lo haré yo.
te amo mama pero debo atender.
Luego de haber dicho esto, pulse el botón.
Clarens Gil, un paciente al cual atiendo desde hace ya algún tiempo, todas sus citas las reserva para las primeras hora de la mañana, realmente desconozco la razón, ya que es una persona que pudiésemos decir necesita pocas cosas en la vida y su estado económico le brinda la gran virtud de disponer de su tiempo.
Aceptando que tenia la razón.
Confirmo su arribo para las primeras horas y colgó.
Recuerdo que aun mantenía sujeta una rodaja de pan integral la cual me disponía a comer justo antes de contestar
Momentáneamente contemple la posibilidad de que por algún motivo clarens no se presentara a su cita o si existiría la remota casualidad de que algo retrasara su llegada, pero inmediatamente lo dude, clarens es adicto a llegar temprano, en todo el tiempo que lleva asistiendo a sus consultas nunca ha llegado tarde, ni si quiera se ha retrasado con cinco minutos. Clarens es del tipo de persona que busca su perfección en todos los sentidos, podría extrañarse si algún día llegara a cancelar una cita.
Para ser mas exactos recuerdo aquella ocasión que cancelo una de sus citas con dos dias de anticipación solo porque su agenda electrónica le recordó que ese mismo día tenia una reunión laboral cuarenta y cinco minutos después de la hora del termino de cita y no le gustaría llegar tarde a la misma.
Volviendo a accionar me acerque al refrigerador y con un tirón abrí la puerta para tomar un poco de jugo de naranja que recordé tener en una jarra.
Un vaso de cristal de la alacena el cual coloque sobre la meseta de la cocina y luego llene por la mitad, estaba bastante frio, bastaron solo segundo para que se condensara el aire al rededor del vaso, pude percibirlo porque la humedad se poso sobre toda la superficie de cristal. Lo acerque a mi boca y tome un sorbo corto para no atascarme, el sabor cítrico inundo mi boca, mientras el trago frio recorrió toda mi garganta, pude sentir como bajaba.
El teléfono volvió a sonar, sin demoras conteste. - hola, con la boca llena.
Doctora? En un tono leve de preocupación.
Si soy yo, disculpe. Me disculpe porque pensé que era lo correcto tras responder con la boca llena, ya que es de mala educación.
Realmente no sabia quien podría ser, no reconocí la voz al instante, aunque la tonalidad varonil trago a mi el pensar de que podría ser Joseph, o Marcos, pero definitivamente podría ser cualquiera, ambos poseían ese tono viril, una voz capas de atrapar cualquier mujer dentro de su recitar, de ser seducida con poco esfuerzo sin necesidad de gastar demasiadas palabras, fuerte, pero seductora, aunque dejo notar el tono de preocupación por mi forma de contestar el telefono.
-Le sucede algo? - fueron las palabras de aquel hombre, y continuo, - Llamaba para recordarle que no podre asistir a la sesión de esta esta tarde. De inmediato súper quien era, sonaba diferente a su voz en persona, claro, las veces que hemos conversado en las secciones, se muestra tímido y un poco nervioso, ya veo, realmente sus charlas son real y no retrato de su fantasía, puedo decir que me pareció extraño que me llamara a mi, porque no llamo a mi asistente, o directamente a la oficina, porque mas bien no solo espero un poco mas corrido el día, y llamo para cancelar la su sección de hoy.