Con los kioscos de pescados, las bodegas, incluso hay talleres para pintar los carros
Están los cimientos agonizantes del hospital viejo que clama rescate a las autoridades competentes
Están las viviendas de los vecinos Unas a la orilla del inmenso Orinoco, que las vigila con mucha atención, otras a la falda de las colinas que también están vigilantes con mucha adoración de la calle Orinoco y “El Propio Guamo” porque esa es su misión
Cuando en las noches se miran las casas incrustadas en la belleza imponente de “Las Colinas del Guamo”, nombradas así por el colega y amigo Leovigildo Perdomo, parecen casas de sueños sacadas de los trazos, de un poeta que se traslada a la navidad por un momento y las casitas alumbraditas parecen casas de un nacimiento
A veces el Orinoco con su hermoso ritual llena con sus aguas y su precioso caudal las costas del Guamo que quiere acariciar.
Los vecinos se preparan para festejar la llegada del rio que los viene a visitar, en el hermoso mes de agosto “Las Ferias del Guamo” son
Nadie lo puede negar se adquirió esa condición, hasta gente de otros estados vienen al Guamo a visitar.
Llegan con sus cavitas preparados y por demás, Se toman sus cervecitas y se ponen a cocinar
Escuchan música romántica, llanera y reguetón; luego se lanzan a ese caudal de amor que los recibe con mucha pasión porque son “Las Ferias del Guamo” y la calle Orinoco es su dirección que queda en “El Propio Guamo” de acuerdo a nueva versión
La Calle Orinoco | Ecency
The Price of Ambition: What The Devil Wears Prada Teaches Us About Success and Self-Discoveryemmastudio ·