Hoy les quiero hablar sobre lo que no se dice de trabajar en el área de alimentos y bebidas, en mi caso en la cocina.
Mucho se habla de cocinar, es una actividad tan natural y propia del ser humano que surgió desde hace mucho el oficio de cocinero (a) y ahora la gastronomía es parte de las profesiones más cotizadas en el mundo entero.
De hecho, ya se estudian especializaciones, diplomados, maestrias y hasta doctorados sobre gastronomía. En mi país (Venezuela) apenas comenzará una licenciatura, estamos muy atrasados en esos estudios pero lo importante es que ya estamos moviéndonos hacia la actualización educativa de la gastronomía.
En mi caso, estudié en una academia de cocina durante un año y ya llevo casi 4 años trabajando en diferentes restaurantes. El trabajo no ha sido constante pero ahi voy intentando aprender cada día más.
El mundo de la cocina es fuerte por muchas razones, la primera es que es un mundo liderado por hombres y el sentido de competencia y machismo es grande, siendo mujer he tenido que aprender a lidiar con eso.
Además se deben respetar las jerarquías, si te saltas alguna o das tu opinión sin que te lo preguntes corres el riesgo de recibir una mala respuesta por parte del Chef ejecutivo.
Debes respetar tu uniforme, eso no es por moda, es un uniforme de seguridad, hermoso si pero debes usarlo siempre porque podrías tener un feo accidente. No podemos usar nada de accesorios ni perfume ni maquillaje porque los olores intervienen en las comidas. Y debes estar preparada (o) para aguantar largas jornadas de trabajo de 12 a 14 horas diarias, es lo normal.
Hay mucha presión durante la jornada de trabajo porque si algún cliente devuelve o se queja de la comida, te lo pueden descontar de tu pago y eso es lo peor. Lo bueno es que al entrar en cocina, ganas una familia, hay lealtad y mucha risa y locura lo que hace que tus dias de trabajo sean muy llevaderos. Espero este post les haya servido para conocer un poco más sobre el mundo culinario.
¡Les mando un besote hivers!