La cáscara de cambur en la acera

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En estos tiempo de alza de precios acelerados la naturaleza bondadosa ofrece a los emeritenses frutos por temporada, uno de los más solicitados por su precio accesible aún, son los cambures amarillos, llámelos bananas o simplemente maduritos. Pero lo que era consumido como una merienda y en ocasiones regalado por las bondades del señor de la frutería pasó a ser el plato de almuerzo o de la cena para algunos. Sin embargo, este no es el tema en cuestión, el tema es, cuando caminas por las calles de la ciudad de Mérida y de Ejido que son las que más transito encuentras en la calle una trampa mortal, por eso debes estar atento a donde caminas sino tus pies se elevaran al cielo y el golpe en la espalda será magistral. Mérida, la de la nieves eternas, la del frailejón, la ciudad de los caballeros se ha convertido en un basurero con una ciudad por dentro y es que sus ciudadanos lanzan sin contemplación alguna las cáscaras de las frutas tras consumirla. Y me pregunto ¿Qué les ha hecho Mérida para que la traten así? Acaso no les duele ver la ciudad en dichas condiciones, sus calles sumergidas en conchas y ojo, en las esquinas otros hacen una montaña de las mismas para no dejarlas expuestas en el asfalto como un acto de decencia, cosa que de igual manera no es aceptable. En estos tiempos es menester educar al ciudadano, el cuidado de la ciudad es urgente, recuperar las calles de las cáscaras de frutas por no decir recuperar las calles de los mismos ciudadanos, para que dejen de ser una trampa cotidiana. Cuando viajas a Colombia en las unidades que se denominan lechuzas tiene una papelera en su interior, y es algo aplaudible para los conductores, no sería una mala idea colocarla en el transporte de rutas urbanas y extraurbanas en pro de disminuir este escenario. Otro dirá pero bueno, que echen los desechos en sus bolsos, es válida pero la realidad es esa, no hay voluntad. Pensar a Mérida es un deber de sus gobernantes pero más de sus ciudadanos, de sus habitantes, de sus estudiantes. Es un asunto de todos.

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