En el sur de Japon existe una isla que se caracteriza por tener una población de gatos que supera por mucho a la cantidad de personas, se dice que los gatos fueron traídos a la isla para acabar con la plaga de ratones que invadía a los barcos pesqueros, se sabe que en 1945 había alrededor de 900 personas habitando la isla pero actualmente las únicas personas que pisan la isla son las de las embarcaciones.