Mi mirada ya no fue la misma,
La ceguera mental invadió mi querer,
Todas las pausas fueron obviadas
Y mi vida inmóvil se volvió a creer.
Bloqueando en principio las disculpas,
Dejando que el latigo de la culpa a ti fuera,
Iluminando con sombras a mi frustrado corazón,
Autoflagelo del recuerdo guardado de tu voz.
Infiel tus manos que acarician otra piel,
Traicioneros tus ojos que dejaron de tener el brillo,
Alevosía reacción de prevenir mi oscuridad,
Corriendo con antelación lejos de cada uno de mis efectos.
Observación constante de mi mirada ahora oscura,
Porque no quiero verte en colores,
Ni quiero fingir que lo comprendo todo,
No quiero ser el equilibrio dentro de tanto caos.
Hoy reniego de tu nombre,
Le digo al mundo que reconozco mis errores,
Asumo el aprendizaje de este blindado secreto,
Donde el amor destiló sólo el dolor de este momento.
Porque a veces cuando perdemos esa ilusión, cuando las esperanzas de haber encontrado un amor se ven destruidas, ahí es cuando aprendemos a levantarlos del fondo...