Una tarde de primavera
Nuestros pasos nos llevó al rio.
En medio del cansancio
Nos hundimos en las frescas aguas
Que corrían por aquel rio.
Tú figura más hermosa que la sirena,
El roce del agua en tu cuerpo
Y el sol del atardecer,
El reflejo de tu hermosura
Oscurecían mis ojos.
Tu belleza un encanto,
Entre las aguas una sirena.
Entre las flores,
Tú eres la más bella.