El día llegó, ese que tanto temía pero que en el fondo ansiaba que llegase, temía oír palabras que no quería que fueran pronunciadas pero que hoy son necesarias, nada sucedió. Yo sólo podía mirar esa puerta tan pequeña esperando que en el algún momento salieras por allí, por primera vez en mi vida no me importó pararme en medio del sol porque te esperaba a ti, esperé hasta el último minuto con la misma fé pero nunca sucedió amor, recibir la noticia de que allí no estaba tú nombre que no saldrías juro que me partió el alma, lloré y sentí tanta rabia e impotencia. Quería entrar allí y sacarte de ese lugar de cualquier manera, como fuera posible pero me tuve que ir con los hombros caídos, el corazón hecho mil pedazos y sin tí.
No es fácil estar de este lado amor, estoy luchando; te he llorado mil noches hasta quedarme dormida pidiéndole a Dios por tí, a cada segundo de mi día estás presente, vives en mí y sueño con el día en que pueda verte libre, aquí donde perteneces, donde te espero y te esperaré hasta el último jodido día de mi vida. Sabes que por tí yo esperaría todo el tiempo del mundo, podrán pasar mil tormentas y aquí seguiré de pie aferrada a Dios esperando en él lo que cada noche he pedido para ti.
A veces he decaído y es que soy humana amor, pero jamás ha pasado por mi mente o mi corazón abandonarte, yo no podría. En medio de toda esta oscuridad yo siempre estaré aquí al ladito tuyo hasta el sol vuelva a salir para nosotros y digo nosotros porque desde que no estás aqui yo no soy la misma todo me atormenta sin tí, ruego a Dios por que llegue rápido el día de la semana en que puedo ver tú carita unas horas y me lleno de tristeza cuándo tengo que marcharme, no quisiera; y es que si fuera por mí, pagaría contigo esta condena.