Mi Gran Hermana y amiga
son las personas como tú
las que nos dan la fuerza
que necesitamos para enfrentar
las adversidades del día a día.
Yo te miro, mi gran amiga
y siento orgullo
después de tantas batallas enfrentadas
algunas perdidas y otras ganadas
sé que eres una triunfadora
y estás ahí de pie, con mucha fe
nadie te derrumba
porque dios es quien te sostiene.
Tu eres mi hermana, y agradezco
a nuestro dios que te puso en mi camino
gracias amiga hermana Soledad
Dios te bendiga por ese cariño
santo que me has brindado.