Entre el ayer y hoy las voces
se entrelazan
por una maraña de hilos de fibra óptica.
Los latidos del corazón se acelera
por sentimientos verbalizados
desde el suelo sagrado.
Se encuentran caras de humo
en la alegría del sonido de la distancia.
El peso de los deseos salta en las palabras
mirando el retrato como su historia
en las grietas amarillas de la noche.
Se eclipse la voz
atando las palabras en la garganta,
el silencio se levanta.
Recuerdos cortos
se dibujan en la risa como un signo
de conformismo ante la ruptura de la familia.
11/21/2018