Al estar en el vientre de su madre y desarrollarse hasta formar un poco su cuerpo dentro de ella. Se preguntara uno ¿Que le espera a ese niño en el futuro? Sin ninguna posibilidad para saber con certeza.
El niño nace su primer día fuera del vientre, llorando algunos, otros no, no sabe que le espera en este mundo, no sabe cómo está dominado este mundo por los demás, no sabe cómo lo manejan los demás, al formarse en su crecimiento, se da cuenta como son muchas personas, algunas malas para él, otras buenas que le ayudaran en su vida.
Empieza a decidir qué le conviene y que no, luego llega a un punto de no saber qué hacer con su vida, sentir que todo lo que hace no produce algo positivo, sintiéndose acabado, y preguntándose sobre el sentido de su vida, y que es lo que quiere alcanzar, su búsqueda de su propósito que le ayude a sentirse con vida le cuesta un poco, y demora un poco de tiempo, hasta que un día, logra dejarse llevar y ser un poco libre en las decisiones sin temer a las consecuencias, y de pronto un día, descubre su motivación, su plan, que lo ayude a mantener esa chispa viva de vida dentro de él, nutriéndolo cada día, para que nunca vuelva apagarse. Soñando y sintiendo mucha inspiración, al solo pensar en ello, cada día de su vida, le ayuda a mantenerse en este mundo, con vida, soñando aspirando a que se hagan realidad algún día.