En mi ciudad, Cumaná, la primogénita del continente, cuando el sol está por ocultarse nos brinda un ocaso como este. Una degradación de colores que va desde el azul más vivo hasta el rojo más intenso; desde lo más arriba del cielo hasta ocultarse entre sus costas, anunciando la entrada en escena de la noche junto a su compañera la luna.
Para participar acá les dejo el link donde están todos los lineamientos del concurso.