Otro día hablaremos del motivo de mi viaje a este lugar del Jurásico a una hora escasa de donde resido pero el esfuerzo se tornó en frustración, según subíamos kilómetros y kilómetros en busca de este paraje natural protegido el entorno se cerraba a nuestro paso, algún nervio dentro del carro porque no conseguía ver a un palmo de mis ojos lo que nos rodeaba y cuando por fin llegamos a la cima, silencio y humedad que calaba hasta los huesitos.
El paraje es una maravilla de la naturaleza que desde luego no pudimos disfrutar ni ver, buscamos por sus senderos los miradores por si las nubes quedaran por debajo y se viera algo pero todos nuestros esfuerzos se vieron truncados. Lo peor es que el lugar no tiene cobertura móvil y en caso de accidente no había forma de pedir ayuda, las oficinas de turismo estaban cerradas y el restaurante con este día de niebla se encontraba cerrado igualmente, ya no quedan líneas telefónicas terrestres y allá no había rastro de vida salvo el de unos rebaños de ovejas.
Perdón, la niebla a veces no permitía saber si eran ovejas, cabras o lobos, una nueva toma mejoró la cara de estas lindas ovejitas.
Un problema que se nos presentó en el intento de seguir los senderos es que esta roca caliza que invade todo el terreno con la humedad que desprende la niebla hace que el terreno sea muy resbaladizo y cualquier caída tenía unas probabilidades enormes de acabar en fractura, cada roca sobresale en picos del suelo y el moho no agarra en zapatos ni zapatillas de deporte.
Cuando volvamos y el cielo esté despejado contaré con detalle las características de este precioso lugar y las peculiaridades de su roca erosionada y el estilo único de sus rocas en forma de bloques unos sobre otros, entorno que se remonta al Jurásico cuando toda esta zona de montaña estaba bajo el mar, impresionante solo intentar entenderlo pero hoy otro fenómeno meteorológico nos impedirá la expedición arqueológica prevista.
No encontrarán un santuario de restos fósiles de animales de hace mas de 20 millones de años tan cerca de casa como este, un milagro de la naturaleza que ha conservado este trozo de tierra y lo ha transformado con el paso de los siglos y la ayuda de la climatología, a tan sólo una hora de casa.