Recuerdo hace muchos años cuando se pusieron de moda los juegos en las redes sociales, muy al principio de todo en Facebook salió uno que de lo simple que era sorprendía como enganchaba, era un simple huerto que regabas, abonabas y recogías haciéndote con monedas que canjeabas por mejoras para ese micro mundo rural que fabricabas de forma virtual, en base a eso no pude evitar fijarme en este pequeño recipiente, simple y económico con el que no sustituiré las compras de frutas y verduras pero que si me ayudará a crear vida a partir de trocitos diminutos de terreno y semillas.
La propia cúpula transparente con sus respiradores crea un microclima que ayuda a que esas semillas germinen con relativa nauralidad, las semillas elegidas son las de calabazas y tomates, esas que ven muy crecidas son de calabazas, los tomates me están pidiendo algo más de tiempo o algo no está funcionando con mi riego y cuidados.
Necesitan buena luz, poca agua y la protección de las corrientes para que de semilla pasen a planta y esta acabe dando el fruto o en este caso el mini fruto. Quiero dar la oportunidad a otras semillas cuando termine este primer proceso de investigación casera, seguiré informando del proceso.