Encerrada en casa

chila(68)
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Imagen propiedad de chila@chila

La última vez que pisé la calle fue el pasado 14 de marzo, ese día llegó la policía al restaurante en el que trabajo y le comunicó al propietario que debía cerrar por orden del gobierno del país, desde ese día todos los restaurantes cerraron sus puertas, este pasado miércoles nos comunicaron que todos los trabajadores e incluso empresas del sector pasan a acogerse a un plan económico que ha puesto en marcha el gobierno y desde ya y hasta que permitan la re apertura el gobierno nos apoyará con un pago mensual que equivaldrá al 70% de nuestros ingresos normales aunque sin retenciones ni pagos de impuestos, es decir parecerá un pago algo mejor que si trabajáramos pero realmente habrá que tener en cuenta esa ausencia de retenciones.

Con ese importante dato económico que nos relaja un poco las preocupaciones familiares se hace más llevadero el encierro para evitar y colaborar que no se expanda el virus que nos acecha. Es raro conocer como se ha desarrollado la enfermedad en nuestro país de acogida, allá por diciembre mirábamos la televisión y nos asustaba la situación de esa ciudad de China pero nos parecía lejana la realidad y el riesgo, de hecho el gobierno anunciaba mensajes de prevención pero eran muy remotos, se aseguraba que las entradas al país estaban muy controladas puesto que los ciudadanos procedentes de China entraban sí o sí por nuestras fronteras controladas y era imposible que no se controlara el ingreso al país, poco tiempo después en febrero las noticias le daban la bienvenida a ese virus a un país de Europa muy cercano, para nuestro temor continuaban los medios de transporte entre ese país y el nuestro con el añadido de que ya no existía control de fronteras por pertenecer ambos a la Unión Europea, en definitiva la libre circulación de personas nos amenazaba de lleno hasta hacerse una realidad en unas semanas.

Hoy día 27 de marzo en España hay 64.059 casos confirmados, en Europa hay 277.297 y en el mundo hay 465.915 y prefiero no dar cifra mortales porque me pongo muy triste. Poco a poco está llegando a todos los países del mundo incluida mi querida Colombia lo que me preocupa demasiado, allá no existen tantas ayudas sociales, no hay tantos medios y sobre todo no estoy en allá para cuidar de mi mamá o tener cerca a mi hija que en estos días ultimaba su último semestre de la universidad en la carrera de enfermería, ahora se encuentra en plenas prácticas enfrentándose a la enfermedad cara a cara.


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Mi rutina siempre es idéntica partiendo de hablar con mi familia a diario por vídeo llamada, lo hago muchas veces al día y más desde que el encierro es un hecho aunque los buenos días y las buenas noches son diferentes porque los buenos días nos los damos a mi medio día y las noches a media tarde de Colombia, quitando esa peculiaridad de los usos horarios la comunicación es continua y desde el origen de la enfermedad más aún.

No se si es casual o no pero desde el encierro hace un frío inusual para el mes de marzo y llueve sin parar desde hace una semana, ayuda un poco a mantenerse en casa sin sufrir por disfrutar del aire fresco o del maravilloso sol pero aún así el tiempo pasa factura, la televisión me acaba aburriendo, tengo un montón de canales que hay en España partiendo de varios operadores y canales temáticos de películas y series de televisión pero cuando la cola se pega al mueble nada te distrae, pongo música por las mañanas siempre tras desayunar y antes de almorzar hago ejercicio, hay fantásticas clases de zumba colgadas en youtube y otras clases de ejercicios físicos para hacer en casa, si os llega a pasar aconsejo seguirlas porque el día se hace largo y el almacén de comida parece que te llama a gritos durante todas las horas del día.

Echo en falta andar, mis paseos diarios y sobre todo hablar con mis amigas de aquí tomando un café o un jugo, este mes de marzo íbamos a celebrar varios cumpleaños que quedan pendientes para cuando podamos volvernos a ver, tenía un viaje planeado a Colombia por la licenciatura de mi hija que igual ya no se pueda celebrar y si lo hace no habrá tickets a la venta ni lineas aéreas que la operen, nuestra vida ha cambiado en unas semanas cuando casi no le prestábamos atención a la realidad que teníamos frente a nosotros.


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Ya he gastado mis energías en rellenar pasatiempos y palabras cruzadas, he limpiado el piso de arriba a abajo, he coloreado mis mandalas, las series de televisión pendientes las he acabado y algunas me dan pereza comenzarlas, sigo los noticieros a diario varias veces al día, aplaudo en cada gesto de solidaridad con sanitarios y a los que nos apoyan desde sus puestos de trabajo, no voy a comprar sinceramente porque me da cierto respeto y me lo traen a casa, tengo juegos de casa para entretenerme y de vez en cuando me acuerdo de mis queridos ¿como se dice? ¿Hiveians? Les dejo esta pregunta en el aire por si alguien me dice el sinónimo de steemians en Hive.

Pero quiero pensar que tras la tormenta saldrá el sol y que uno de los símbolos de esta enfermedad que son los dibujos de los niños en los balcones con arcoiris dibujados sobre una cartulina podrán convertirse en una realidad, volveremos a salir sin miedo al contagio, recuperaremos nuestros trabajos, las personas confiarán en los demás y saldrán de viaje retomando sus destinos favoritos para que la economía maltrecha se fortalezca poco a poco, los que estamos lejos podremos acercarnos, los que no vemos a nuestras familias podremos abrazarlas ya sea aquí o en casa y sobre todo podremos volver a disfrutar de una naturaleza que se habrá librado del ser humano por unos meses y que me permitirá volver a visitarla en mis interminables paseos sola o en compañía.

Besos chila@chila


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