Dos años y algo más allá

chila(68)
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Imagen propiedad de chila@chila

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Pues ya cumplo la cuarentena interna exigida por nosotros mismos desde mi llegada a casa, unas largas vacaciones en las que quería ante todo la seguridad sanitaria de los míos y una vez disfrutado de casa y de mi amada hija y querida madre ya es hora de abrirme al resto, amigos y familiares me esperan y yo los espero, ya hubo avanzada con la familia que por circunstancias tuvimos que hacernos la prueba PCR, el virus anda desbocado y no hemos sido menos.


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Me hubiera encantado que pudieran ver mi llegada al aeropuerto donde me esperaba mi hija, no se cuanto duró exactamente el abrazo, ni sabría cuantificar las lágrimas que vertimos durante el tiempo que duró la bienvenida, desde entonces no nos falta un beso y un abrazo para intentar cubrir la vacante dejada por tanto tiempo necesitándolos, después había que sorprender a mamá que no tenía ni idea de mi llegada, la citamos en casa de mi hermana para desayunar y allí fue donde me fundí en ese segundo gran abrazo del día, diría que de los últimos dos años, a mi hermana no pude fundirla en el tercer abrazo porque tras una prueba covid dio positivo y ese abrazo tardó unos días pero llegó, porque somos una familia fuerte y ese abrazo fue más grande por la espera.


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No conseguí que me armaran la Navidad en casa porque delataría la sorpresa pero bueno, me encanta organizarla y nada más llegar trabajamos como si fuéramos una y el resultado fue genial, árbol y decoración navideña finalizada y ya esperando el día de las velitas y la posterior Navidad que tan especial será este año en familia aunque siempre me falte alguien, no pasa nada, este año ha resultado muy complicado para poder tener un final completamente perfecto.

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No entendía bien la sensación de volver a casa tras mucho tiempo, es curioso lo que se siente, todo se mira con otros ojos, los olores de la tierra, del viento, de las montañas que nos rodean, el calor de hogar se siente al límite aunque no tengo la sensación de haberme ido nunca, todo sigue en su sitio incluida mi querida gata, bueno mejor diré la querida gata de mi hija, escuchar mi acento por cualquier lado y esas costumbres que casi olvido en Europa no tiene precio, siempre es reconfortante estar en casa de nuevo, así sea por un tiempo que en este caso por suerte será largo.

Besos chila@chila


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