Desde inicios de la primavera pasada, he iniciado mi proyecto de aprender a cultivar plantas de cannabis y sus flores, para así poder procesarlas por sus beneficios.
En la internet hay un montón de información sobre cómo iniciar tu plantación de cannabis, bien sea grande o pequeña, y consejos y datos sobre qué tipo de suelo utilizar, los nutrientes, los períodos de exposición a la luz solar o artificial, que se pueden tener en cuenta para obtener plantas productivas y saludables de cannabis.
Mis plantas han ido creciendo exponencialmente desde noviembre del año pasado, y actualmente tienen un tamaño de aproximadamente 1 metro de alto.
Les he creado un microclima en casa con una luz LED especialmente potente para ayudarlas a crecer, y a florecer, para así poder obtener los preciados compuestos cannabinoides que se aprovechan para tratar diferentes dolencias.
Hay aún un poco de estigma con respecto a esta planta que es consumida por el humano desde hace miles de años desde Asia hacia occidente. Mitos y miedos mal infundados le dieron una mala reputación como una droga peligrosa por unas décadas, lo que ha venido cesando al mismo tiempo que el desarrollo científico ha empezado a indagar más sobre las propiedades beneficiosas que puede aportar esta planta a la salud humana, y de esta manera se han ido cayendo un poco los estigmas alrededor del consumo moderado y controlado del cannabis y sus productos derivados.
Es muy bien sabido que el consumo de cannabis ha probado ser efectivo para tratar diferentes afecciones y dolencias producidas por enfermedades degenerativas, como el Parkinson, el Alzheimer, e incluso el cáncer.
En mi familia hay un antecedente de artritis, por la línea materna, mi abuelo sufre de problemas en sus rodillas, y mi madre, en sus manos. Dolores muy fuertes y dificultad para movilizarse, son algunas de las dolencias que se manifiestan y se vuelven crónicas, se van acentuando con el tiempo. En mi caso mis rodillas y mi cuello siempre duelen, y me cuesta realizar ejercicios de estiramiento. Estos dolores que he tenido hace años, han disminuido notablemente desde que consumo aceite de cannabis.
El aceite de cannabis o CBD es usado internacionalmente para este tipo de afecciones, ayudando significativamente con el dolor crónico causado por enfermedades como la artritis reumatoide.
Las propiedades que está mágica planta tiene para ofrecer aún se están estudiando mundialmente, ahora que la ONU retiró el cannabis de la Lista IV de la Convención Única de Estupefacientes de 1961, donde figuraba junto con opioides adictivos y letales como la heroína. Distintos equipos médicos y científicos realizan ahora nuevos estudios para descubrir para que otras cosas es beneficioso el consumo eventual o regular de aceite de cannabis, o incluso sus formas psicoactivas.
En algunos estudios han sugerido que el cannabis puede ayudar a mitigar problemas de origen psiquiátrico como la ansiedad, la depresión, el estrés, los ataques de pánico, y otros.
He aprendido mucho en este periodo ya que fue mi primera vez tratando de hacer crecer estás plantas exitosamente. Con muchos cuidados, estarán floreciendo y tendré que podarlas completamente cuando empiece el invierno propiamente. Espero ya con esta experiencia, tener plantas más saludables y más exitosas la siguiente primavera, para empezar de nuevo el proceso.
Hasta una nueva ocasión! Saludos.
César.