Y, pensando en eso, les traigo una receta no muy complicada de realizar, de unas pizzas que a mis hijos enamoran.
¿Qué necesitaremos?
1 Kilo de Harina de Trigo Todo Uso.
1 Cucharadita de Levadura fresca.
1 Pizca de Sal.
1 Cucharada de azúcar.
1 Huevo.
Agua Necesaria.
Jamón preferiblemente ahumado.
Pimentón en Juliana.
Champiñones rebanados.
Queso Mozzarella.
Salsa de Tomate.
¿Cómo procedemos?
Lo primero es tibiar el agua y le agregamos el azúcar. Diluimos bien.
En este envase con el agua tibia colocamos la levadura y dejamos reposar para que leve.
En nuestra mesa de trabajo colocamos en forma de corona nuestra harina y reservamos un poco para amasar. Yo suelo tener harina adicional por si la masa me pide un poco más de harina.
En el medio colocamos los huevos, el aceite y por el borde exterior de la harina esparcimos la sal ya que esta no debe estar en contacto con la levadura cuando la agreguemos porque la inactiva.
Cuando veamos que nuestra levadura ha crecido la colocamos en el centro de la corona que hicimos con la harina y procedemos a integrar todos los ingredientes alternando con el agua. Si vemos que nos falta más agua agregamos poco a poco. Igual con la harina.
Cuando obtengamos una masa homogénea y firme pero esponjosa la dejamos reposar por una hora tapada con un paño húmedo.
Pasado este tiempo volvemos a amasar para sacarle el aire y aplanamos para colocar en nuestras bandejas de hornear.
Cuando hayamos preparado toda nuestra masa en las bandejas y, habiendo previamente preparado nuestra salsa de tomate, empezamos el armado:
Colocamos salsa, lonjas de jamón, pimentón en juliana, champiñones rebanados, el infaltable queso mozzarella, Orégano y lo que nuestro gusto.
Con el horno precalentado a 180° C por 15 minutos previos a introducir nuestros moldes las colocamos por 40 minutos aproximadamente dependiendo de cada horno.
Cuando el aroma nos avise… A devorarlas!!!
¡¡¡¡QUE LAS DISFRUTEN!!!!