Se fue sin ser nobel ni nobiliario,
sin título alguno
que en la pared de su vida
hubiese sido engaño.
Lidió con la pobreza y la nobleza,
con el rico y con quien
pedía en su puerta.
No tuvo nunca que elegir,
vivió como nació,
parco en las palabras
y en sus gestos,
serio en la apreciación,
respeto en sus encuentros,
y sobre todo libre de pensamiento...
nunca por un beso se vendió.
Hoy la honestidad está de luto,
su Mezquita cristiana y mora
lo llora,
Córdoba perdió
parte de su historia,
su mejor alcalde,
Julio Anguita descanse en paz...
ejemplo que hoy se nos evapora.
Poema propio.
Fuente de la imagen:
https://cordopolis.es/2019/07/28/julio-anguita-es-un-desastre-que-nadie-se-preocupe-de-que-espana-va-a-desaparecer/