El primero vive libre,
mientras los otros dos aunque vivos...
aún para nadie nacieron.
¡Cuánto calor que me dan y dieron!,
mis tres hijos que no hablan,
mis tres libros que sin saber porqué,
mi corazón y mano escribieron.
No son iguales,
pero los tres dieron vida
a este viejo y cansado...
portero - delantero.
Poema propio.
Fuente de la imagen... Propia.