Siempre me había provocado ir a lo lejos, a donde no alcanza mi mirada, allá donde se ven esas rocas solitarias no exploradas, y está vez lo hice, fui hacia ese lugar.
Una playa ubicada en San Luis, Cumaná.
Fueron dos horas de caminata para llegar a estas rocas, a pesar del sol sumamente fuerte y lo peligroso que es andar por estos lados, lo cumplimos.
En esta parte el agua es más cristalina, a comparación de donde suelen bañarse las personas, está muy limpia.
Sufrí algunos rasguños en los dedos por apoyarme en piedras filosas, terminé con la planta de los pies llena de grietas, pero también nos divertimos muchísimo, valió la pena la aventura.
Siempre mira tus sueños por encima; porque son tuyos y porque puedes.