Desde muy pequeña siempre me han fascinado los animales, en especial los domésticos y los gatos. Llegué a tener un gato siamés llamado Pepe que lamentablemente murió hace dos años, sin embargo hasta hace poco estuve bajo la compañía de mi pequeño Cross, como me mudé se quedó con mis padres y en mi nuevo hogar estuve sola con mi esposo, pero no por mucho tiempo.
Hace cinco meses llegó una pequeña lindura a la familia y a mi nuevo hogar, su nombre es Nerú, una Husky, tierna y divertida.
LA ELECCIÓN
Incluso su nombre se origina en la palabra Neruana que es un nombre nórdico y su significado viene siendo la esperanza y la elegida.
Estoy muy contenta con mi elegida a pesar de que a veces se porta muy mal, estamos mi esposo y yo para enseñarle las cosas que puede hacer y las que no, además aprende muy rápido con solo unas horas de aprendizaje, entendió la orden sentarse y ahora se sientas antes de devorar sus comida.
A ella le gusta mucho estar en mi pies mientras estoy sentada o incluso cuando estoy parada en la cocina, le gusta mucho dormir en los zapatos o alguna camisa, supongo que es porque las prendas transmiten confianza por el olor de los dueños.
Jamás me arrepentiría de tener a mi dulzura, me llena de amor, ternura y me transmite seguridad. Además cuando me visita Cross pasan todo el día jugando, así que se llevan muy bien, me encanta cuando mis dos amores están juntos.
Un gusto haber compartido con ustedes a mi linda Nerú, les manda muchos saludos y besitos.
Nos vemos en una próxima publicación.