Eres el avión de alto vuelo.
El pequeño descerebrado que al dibujar un único hilo blanco,
deshace todo mi cielo.
Y me siento abajo,
mientras las estrellas
y los planetas caen a través de la brecha en tu camino
balanceándose en sus anzuelos,
maravillados de cómo una pequeña flecha podría destrozar el universo.