En la búsqueda de propósitos en la vida me he dejado llevar por la luz interior que todos llevamos dentro. La mía es metódica y perfeccionista, esto último al extremo que a veces hastía, pero lo sobrellevo. En mi adolescencia asumí que todo es perfecto y si uno no lo ve así es porque falta la vivencia o el conocimiento para comprenderlo. El saber más que dar entendimiento puede llegar a dar comprensión.
En la búsqueda lo que más me inquietó, por no lograr conciliar lo que la naturaleza devela a través de la observación con la realidad que se vive, fue la manera de alimentarnos; lo que comemos. Recuerdo que cuando llegó el tiempo de dar inicio a estudios universitarios no lo hice porque no encontré satisfacción de mi inquietud en ninguna de las carreras ofrecidas en el sistema educativo venezolano. Trabajé en distintos ámbitos y por cuenta propia aprendía sobre lo que me inquietaba. Aprendí mucho estudiando de manera informal, logré percibir ciertas cuasiverdades que incluso conllevaron a cambiar mi dieta a una del tipo ovo-lacto-vegetariana. Transcurrieron 5 años, llegó a mis manos un instructivo de carreras universitarias venezolanas y encontré una carrera a cursar. Me dije, aquí si voy a encontrar parte de lo que busco y de manera formal; este si es un buen camino. Dejé todo lo que hacía y me dediqué.
En el camino, culminé estudios de Ingeniería de Alimentos y Maestría en Biotecnología Alimentaria, luego me dedique a investigar y publicar en algunas revistas científicas de diversos países sobre temas relacionados con los alimentos en distintos ámbitos. Un día obtuve la certeza de que podía crear una revista científica venezolana relacionada con alimentos; ser metódico es fundamental y la manía de perfeccionista en esto si no me hastiaba. La edité durante más de 8 años, en ella se publicaron trabajos de diversas universidades de países especialmente latinoamericanos y logré que alcanzara los estándares deseados en bases de datos evaluadoras de revistas y un poco más. Todo esto me dio amplitud en el saber de muchas áreas en alimentos, lo que me permitía sumar a mi búsqueda en muchos sentidos, en especial el comparar para luego discernir. Paralelo a todo lo descrito es este párrafo, siempre surgieron nuevas inquietudes en la misma búsqueda, que me llevaron a indagar sobre, por ejemplo, la evolución de la dieta humana y últimamente sobre la microbiota intestinal, entre otras muchas cosas que en cierta medida abordé en un libro que escribí.
Es necesario destacar que cualquier búsqueda que una persona emprenda en propósitos de vida, puede llevar a otras búsquedas y ninguna de ellas culmina. Lo que se logra es tener cierta claridad o una mejor forma de ver la vida en lo que a la búsqueda se refiere. Es una escalera en la que se suben peldaños, y en cada peldaño se mira tanto a las personas que están abajo como arriba. En la búsqueda no se encuentra una saciedad, sino cierto tipo de felicidad intelectual siempre y cuando se comprenda, realizando en uno mismo, que la búsqueda es infinita. Toda búsqueda en realidad es buscar a Dios, Brahma, Alá, El Todo, El Arquitecto Universal, o como se le desee llamar.
Aunque puede percibirse que en Steemit estaré publicando temas relacionados sobre alimentos en una temática sumamente diversa, en realidad abordaré sobre otros temas también; otras búsquedas.