Hoy después de mucho tiempo volví a subir el Ávila, una de las montañas más emblemáticas y bellas de nuestro país.
Hice un recorrido y luego una rutina de ejercicios en barras paralelas y súper barras.
Subí esta montaña acompañado de dos grandes amigas y espero que repitamos esta experiencia muy pronto ya que el contacto con la naturaleza y el sano compartir son una mezcla ideal.