Como humanos buscamos un acompañante de vida, un individuo que nos complete de manera biológica y con la cual construir una vida prospera. Como soñadores añoramos ese cuanto de una bella princesa y un gallardo príncipe de reluciente armadura, buscamos que nuestras expectativas nos eleven a un mundo donde seamos felices y que dicha compañía nos llene de años felices y numerosos momentos de belleza. El sueño se desprende de la fe, la fe que se guarda en esas personas que aun confían en el “amor verdadero”, ese amor bonito y sincero que todo lo puede, ese que no se encuentra con facilidad, que se nutre hasta con las diferencias y que entre más cuesta arriba sea mayor es la felicidad.
Para los creyentes el amor es doloroso, es brutal como un tornado, pero necesario como el sol de cada mañana, muchos dicen que si no duele no se siente y que entre mas duela mas se siente, algunos lo llaman un impulso masoquista del ser y en lo personal pienso que es una paradoja necesaria. Nacemos del amor y la vida nos prepara para ello, desde pequeños buscamos a esa personita que nos motive a más, que nos saque una sonrisa mayor a las otras o que simplemente sea nuestra paz en el mundo, la belleza de la búsqueda es el premio del final porque es ahí donde todo se activa, el mundo se detiene y desde ese momento todo es diferente, los colores, las personas, hasta los pequeños momentos de soledad se vuelven mágicos, empezamos a ver el mundo en cámara lenta, nuestros latidos se sincronizan con el exterior y ahí mis amigos, es el momento preciso donde los creyentes aseguran que estas enamorado.
Objetivo: Leica DC Vario-Elmartit 1: 2.8-5.2 / 4.5-108 ASPH
ISO 400 - 52 mm - f / 3.2 - 1 / 1200sec
Edición: Lightroom
Buenas noches mis queridos Steemians, este post también es mi participación al concurso semanal de @portraitcontest, el tema de esta semana es "Backlighting" y estará juzgando
@condra.
Muchas gracias por su tiempo y por leer una vez mas mis palabras.