Las manchas en el rostro pueden tener varios orígenes: hormonales, solares o cicatrices dejadas por el acné, generalmente los tratamientos para eliminarlas son a base de ácidos cuya función principal es remover la primera capa de la piel, este método es agresivo y genera desagradables síntomas como enrojecimiento, ardor y descamación. Si no queremos someternos a estos químicos podemos intentar un tratamiento natural, sencillo y económico, se trata de una mascarilla de cúrcuma y miel.
La cúrcuma es una especia originaria de la India, utilizada en la cocina para dar aroma, color y sabor a los alimentos, también es conocida por sus propiedades antioxidantes y regeneradoras de la piel, reduce la inflamación e infección en lesiones y quemaduras. Es efectiva también para combatir el acné y la hiperpigmentación dejada por cicatrices o manchas.
La miel es un antibiótico natural, funciona como un antiséptico local mejorando las erupciones, enrojecimiento y reduciendo el tamaño de los poros dilatados, elimina efectivamente las bacterias y limpia la piel, por esta razón está indicada en el tratamiento contra el acné. Aplicarla frecuentemente mejorará la salud del cutis dejándolo suave, nutrido e hidratado.
La mascarilla de cúrcuma y miel de abejas es excelente para eliminar machas de sol, de acné y nutrir la piel. A continuación las indicaciones
Ingredientes:
Una cucharada de miel pura de abejas.
Media cucharada de cúrcuma en polvo.
Preparación:
Mezclar la de cúrcuma en polvo y la de miel.
Es recomendable usar utensilios desechables porque todo se machará de amarillo, incluyendo las manos pero este efecto dura poco tiempo.
Aplicación:
Aplicar la mezcla resultante en el rostro limpio por 15 minutos.
Retirar la con abundante agua fría y jabón suave.
Si la piel queda amarilla un algodón mojado con tónico eliminara los residuos.