Transcurre la noche,
entre minuto y minuto,
intervalo eterno,
noche eterna.
Sigo despierta,
la oscuridad me acompaña,
los pensamientos taladran mi mente,
minando mi alegría,
volviéndose insoportable la noche,
causando desvelo.
Horas de desvelo que arruinan poco a poco mi vida.
Vuelve a llegar la noche...
y vuelve el desvelo,
¡ya no me dejas vivir!.
Siento que las noches son asfixiantes,
solo quiero dormir.
Desvelo,
ya no quiero que te apoderes de mi sueño.