…Y pensaba yo, ¡en ese entonces! Que el vivir era simplemente estar en forma consciente (Es decir: Despierto) pero con el transcurrir de tantos años, me estoy dando cuenta que no basta solamente con dormir y despertarse… - Juan cerró su boca, mientras sus ojos circulaban en busca de un brusco ruido, que por alguna parte se originó.
Y fue tan notorio su cambio de actitud, que Juana que lo estaba escuchando comenzó a mirarlo, mientras enmarcaba sus propias cejas, pues no entendía el porqué de ese cambio. Tan repentino y brusco.
Lo miraba con acuciosidad. Mientras este viraba sus ojos hacia arriba, y luego giraba hacia la izquierda, para luego ir rápidamente a la derecha.
Ya la pobre Juana estaba indispuesta y fue cuando le espetó…
¡Pero bueno! ¿Y ahora te estás volviendo loco…?
¿Loco yo…Y por qué…?
Pues estabas muy tranquilo charlando conmigo y luego ¡comienzas mirando a tu derecha y después a tu izquierda! ¿Y por qué haces esas cosas sin sentido…? – Juan se contuvo.
No había caído en cuenta de este pequeño detalle.
Y luego pensándoselo mejor, volvió a su posición original…
…Disculpa…Es que oí un extraño sonido. – Meditó muy bien las palabras a pronunciar, pues se encontraba en casa de Juana y no quería levantar falsos positivos.
¿…Y ahora qué…? – Le preguntó un tanto irritada.
No me vengas a decir que estás oyendo “fantasmitas” que están merodeando por mi casa… - Ella hizo que chequeaba los rincones allendes, tanto abajo como arriba.
Juan sonrió y volvió a su posición original, alegando…
…Bueno unos dices que existen…
Y otros que los oyen… - Le refutó mientras trataba de minimizar su comentario.
…Bueno cómo te iba diciendo…
…Qué…
Que pensaba que el hecho de vivir implicaba el simple hecho de estar consciente…
Ejemplo…
Bueno. Como te lo digo…
Diciéndolo.
Siempre he pensado que la vida empieza en forma consciente.
¿Y qué pasa cuando estás dormido…?
Creo que en ese estado, ni piensas, ni vives…Estás en una “nebulosa” Pues cómo hemos de creer en algo de lo cual no te queda constancia alguna…
Y sin embargo… - Refutó ella- Hay muchos que “andan” por estos mundos muchos que van con los ojos abiertos…Pero que no ven nada.
¿Y a esos…Cómo los definirías…?
Cómo así…
Hay mucha gente que vagan por estas mismas calles, los ves a cada instante…Pero que ni siquiera se recuerdan de dónde vienen…Cómo tampoco saben ¿a dónde ir?
Caramba…
¿No has pensado en “esos”? Pues déjame informarte: ¡Son muchos! Luego vienes y les preguntan y en ocasiones: No saben.
Andan como autómatas…
¡Eso! ¡Y en qué clasificación les das a ellos….!
Pienso que de esos, no son a los que me estoy refiriendo ahora mismo.
¿Y a qué te refieres “ahora mismo”? – Juan fingió no escucharle nada y se concentró en otros ruidos que comenzaban a llegarles de una forma muy misteriosa.
Juana lo miró. Y a pesar de que ella misma había escuchado unos extraños ruidos, pues no le prestó importancia alguna. Pero su amigo…No.
Cuando de repente vio que se levantaba como un zombi y como un perro husmeaba de un lado a otro.
Chequeó con incredulidad todos esos movimientos y le pareció muy extraño. Pero dejó de prestarle su atención y se dijo a si misma…
Hay unos que se hacen…Mientras otros ya lo son… - Y se marchó a su habitación dejando a su amigo que siguiera en esos sus exámenes para verificar de dónde o por dónde…O a qué venía lo que sus ojos no le informaban…