Hoy es un día especial... un día donde los recuerdo alegran la existencia, la entristecen o despierta la nostalgia.
Hoy es un día especial, es un día como muchos otros, pero especial.
Siento tristeza en el alma. Mis ojos no han dejado de llenarse de lágrimas. Los recuerdos me ponen en balance cual ondas senoidales donde las emociones suben y bajan sin saber cuando paran.
El sueño hoy se espantó, dio paso al insomnio para alimentar la melancolía con base a los recuerdos.
Hoy es un día especial, no hay pensamientos para otros más que para sí mismo. Es un día especial para la tristeza, para recordar las pérdidas, para sentir el vacío dejado por cada circunstancia.
Hoy es un día especial, un día donde se celebra el triunfo de una mujer por haber parido a sus hijos y de esta manera otorgarse el título de MADRE.
Hoy es un día especial para los hermanos, tíos, amigos, hijos, vecinos... un día especial donde se recuerda a una madre.
Hoy es ese día especial donde paradójicamente, esa madre, recordada por todos, siente que nadie la recuerda.
Hoy es ese día especial donde se extrañan los abrazos, los besos, las risas, las atenciones, los momentos de compañía...
Hoy es el día donde quizá la madre se llena de quejas por el silencio que la aturde. Es el día donde una madre no quiere palabras pero las quiere todas a la vez.
Es el día donde la madre no desea despertar recuerdos destructores del alma pero aún así, ellos se empeñan en atormentar.
Es el día especial donde se sufre la ausencia, se alimenta el desprecio, se añora la esperanza, se agradecen los gestos, se retoma el silencio, se vuelve a la calma, se disparan sonrisas, se aviva la nostalgia,se se sienten los abrazos desde la distancia, se acorta el tiempo, se envejece el alma...