SUBLIME
Sublime el amanecer
que se refleja en su ocaso
pues la noche es el culmen
inexorable de lo irrepetible
Sublime las hojas
que fenecen en otoño
pues en su momento otras
encontrarán su primavera
Sublime el tinto
que implosiona en las papilas
pues es capaz de dar éxtasis
hasta en los vestigios de la muerte
Sublime la mano
que aunque desconocida es bondadosa
pues se entrega irrevocablemente
antes de esperar algo a cambio
Sublime el golpe en la puerta
de quien vuelve a casa después de un tiempo
pues sigue su corazón
antes de olvidar el camino
Sublime la criatura
que se siente vacía
pues algún día amará la soledad
y en ella encontrará paz
Sublime las lágrimas
que bañan las páginas de un libro
pues con ella se inscriben historias
con emociones y sentimientos