Siempre he sido una persona muy sensible e introspectiva y siempre he buscado el sentido de la vida, me la he pasado preguntando y cuestionando todo, nunca quedándome conforme con las formas y normas del sistema, más bien el sentimiento ha sido de incredulidad total, jamás he entendido el tipo de vida impuesto y aceptado por la mayoría. En esa búsqueda constante el arte ha sido fundamental y de alguna manera testigo de todos los lugares por los que he pasado, algunos oscuros, otros densos y pastosos, otros luminosos y tranquilos, otros profundos y algunos complejos y contradictorios. He investigado y practicado técnicas de diferentes filosofías y religiones y continúo investigando y descubriendo. Está obra es sobre el tercer ojo, sobre el despertar del mismo, bastante confuso y doloroso, en contraposición con lo que tal vez se muestra generalmente por algunos movimientos espirituales, a veces exageradamente positivos y un poco naif...
En fin, el arte siempre me sirve para ordenar y entender, sobre todo a mi misma.
Gouache, acrílico, purpurina cobre y tinta sobre cartulina forrada
23x30cm
Bárbara Bezina