Soy nuevo en esta red social y como es costumbre en ella, procedo a hacer mi presentación.
¿NOMBRE?
Soy Daniel Safeborn
¿EDAD?
Nací el 26 de noviembre de 2019 con lo cual tengo 23 años al momento de esta publicación.
¿DE DÓNDE SOY?
Actualmente vivo en Venezuela aunque no sé por cuanto tiempo. Mis coterráneos lo entenderán, en estos tiempos uno nunca sabe si debe irse ni cuando.
¿MI VIDA? ¿CUÁL ES MI OCUPACIÓN?
La verdad debo ser muy sincero en este punto y es que realidad no pienso revelar demasiada información personal, como sé que debería hacer y como siento el impuslo de hacer. ¿La razón? Es sencilla. Mi hobby, y lo cual espero se convierta en una profesión en un futuro, es escribir. Entre mis proyectos hay una obra literaria, más específicamente una novela, la cual trata la actual crisis venezolana y para nadie es un secreto que la libertad de expresión en este país es casi un ser mitológico, una leyenda con un cuerno que le sobresale de la frente. Algunos pensarán que es exagerado o que de igual forma me pillarán si es que mi trabajo cobra notoriedad pero ¿Qué puedo decir? Entre prevenir y lamentar, prevenir mi opción primera será, si mil veces tengo que elegir.
Es por ello que el día de hoy, prefiero relatar como fue mi acercamiento a la literatura en vez de mi vida privada (Espero hacerlo en un futuro cuando, ya saben..). Todo empezó con un rechazo y si bien, cada vez que leía o escuchaba una historia de superación tras un fracaso o una caída, solo podía soltar un “que tontería” pero ahora, husmeando entre mis recuerdos para escribir este artículo, me doy cuenta de que yo también comencé así. Bien, lo cierto es que me preinscribí en la universidad para estudiar administración de empresas. No estuve ni cerca de quedar. Luego de una “mini depresión” llegué a contactarme con una de las personas importantes que estaba manejando todo esto de las inscripciones. Todavía me recuerdo a mi mismo, aquel chico asustadizo entrando a la oficina de aquel señor, quien al notar mi incomodidad, intentó hacerme sentir seguro con buen trato y una sonrisa.
A pesar de ello no pudo ayudarme con lo que yo quería. La única opción que estaba en sus manos era darme un cupo para estudiar educación mención castellano y literatura. Después de un rechazo inicial por mi parte, el hombre me convenció con la promesa de que podría cambiar de carrera al alcanzar el tercer semestre, claro está, si mis notas eran buenas. Si usted, mi amigo lector, es habilidoso en el campo de la intuición, se habrá dado cuenta de que nunca ejercí el derecho a realizar aquel cambio.
El primer semestre fue genial, casi igual que estar en la secundaria solo que con horarios mas flexibles y con más libertad de parte de mis padres. No fue hasta el segundo cuando algo empezó a cambiar en mí. Fue en esta segunda etapa cuando me encontré con dos materias que pusieron las bases sobre las cuales mi amor por la escritura se construiría. La primera de ellas fue “Lectura y escritura”. Me sentía como pez en el agua realizando los ejercicios de sinonimia, elipsis y otras técnicas para la corrección de textos. Por otro lado, estaba “Literatura infantil y juvenil” la cual me permitió conocer autores que se ganaron dignamente mi admiración y respeto. Ambas me dieron un trabajo ¡Mi primer trabajo! Me dediqué a escribir ensayos y trabajos afines a la escritura para otros estudiantes, ya que ante los ojos de los profesores, mis escritos eran de buena calidad.
Pero no fue sino hasta el semestre siguiente cuando dije “Listo, es esto a lo que quiero dedicarme” Fueron dos los eventos que desencadenaron este pensamiento. El primero de ellos fue el amor ¡Bendito amor! Me enamoré como un loco de una chica ¡Como un loco les digo! Y esto, combinado con mi creciente amor por la escritura, engendraba en mi mente un sinfín de frases, poemas e historias cada vez que el sonido de su suave voz, cruzaba el aire caliente de la universidad y se acobijaba en mis oídos. Cada vez que me hechizaba el olor de su perfume y su sonrisa me remitía a una dimensión completamente distinta donde solo tres vivían. Ella, yo y nuestro amor. El segundo evento fue una actividad para una de las materias y es que debíamos escribir un artículo para el periódico local de la ciudad.
Me sentía no solo muy confiado en mis habilidades, sino ansioso por hacerlo. No por el reconocimiento, no por el que dirán de mí, sino por simple placer. Esto se ejemplifico a la hora de la publicación. Ya que en mi grupo (era una actividad grupal) acordamos decir que todos colaboraron cuando realmente yo hice todo el trabajo con todo el gusto del mundo. Pero no solo eso, escribí en secreto el artículo de otro grupo. Se publicó también, no bajo mi nombre, en lo absoluto pero me lleno de tanto orgullo que aún lo recuerdo y la piel se me eriza.
Y fue así pues, junto a otros eventos que me llevaron a creer aún más en mis habilidades, que decidí dedicarme a ello. Como un hobby, ya he dicho, pero con el sueño taladrando mi cabeza, de que un día debía convertirlo en mi profesión. No me malinterpreten. No pretendo hacerme rico, famoso o pasar a la historia como las grandes mentes de nuestro Rómulo Gallegos o mis referencias, H.P Lovecraft, Edgar Allan Poe etc. Mi misión es publicar unos cuantos libros y morir, siendo inmortalizado para unos cuantos, entre las paginas amarillentas de libros e historias nacidas en mi mente y mi corazón.
¿QUÉ GÉNEROS ESCRIBO?
Debo aclarar que había dejado de lado el oficio durante un tiempo puesto que me dediqué a trabajar porque, ya saben, no soy muy fan de morir de hambre. Sin embargo, en la actualidad lo he retomado y estoy centrado en el genero del terror no obstante, como ya mencioné en líneas anteriores, empecé como un autor de literatura romántica. Por otra parte, la novela que mencioné en mi historia, se acerca más a la fantasía y la acción. La ciencia ficción por otro lado, es uno de mis intereses, algún que otro relato tengo por allí.
Bueno amigos, eso fue todo. Les recuerdo de nuevo, estoy empezando en Steemit con lo cual hay cosas que desconozco y me sería de gran ayuda si allá abajo, en donde yacen los comentarios, me dieran un consejo, recomendación o si de otra manera, prefieres hacerme una pregunta, hazla ¡Te responderé sin dudarlo!
Ya sin más que agregar, me despido. Los espero en los comentarios, no olviden darme su upvote.