“Si encuentras miel, come solamente lo que necesites, no vaya a ser que te hartes y la vomites”
Saludos apreciados Steemians; en el compartir anterior mencione la pregunta, si es bueno siempre lo que ofrece la naturaleza virgen; y vimos con el ejemplo del pan que la creación está diseñada para que el ser humano la transforme y la disfrute, equitativamente.
Con palabras fáciles de comprender veremos, quizás el primer código de conducta que la memoria humana guarda: - “Hammurabi” ya hablaba de la cerveza comible y del pan bebible- Cuando se iniciaron a asentar las comunidades de familias y tribus vieron necesario, establecer normas, cercos y límites para poder dar uso equitativo de los recursos y alimentos para la subsistencia.
*Fuente: - el código de Hammurabi, clio.rediris.es-
Este monumento es la presencia viviente de aquel primer intento de establecer normas, derechos y deberes, para evolucionar de la caverna a la sociedad organizada y respetuosa. Dice que son 282 leyes. En la parte superior se observa al rey Hammurabi-de pie- recibiendo de manos del dios Shamash, las normas sociales. La presente estela fue encontrada en la ciudad de Susa. Hoy día la conserva el museo Louvre de París.
Este código, es saludable que los estudiosos lo interioricemos, pues en él observamos cómo este rey escucha normas, quizás de dioses y tiene la tarea de hacerlas aplicables, para que pueda haber estabilidad, en todas las áreas necesarias: alimentos, vestuario, vivienda y defensa de sus propiedades, y como reza un refrán: -el que primero lo ve, ese se lo queda- así iniciaron las comunidades, a posesionarse de lo que estaba baldío.
En la antigua Mesopotamia se encuentran estas normas primarias y llegan al imperio babilónico, Hammurabi era el rey, su responsabilidad fue dada para que hubiera equidad y nadie se apropiara glotonamente de los bienes hallados o transformados y también que nadie hiciera justicia por su mano; osea, hacer cumplir obligatoriamente ese conjunto de normas, de manera que todos tuvieran los mismos beneficios.
“No es bueno comer mucha miel, ni es honorable buscar honor”
-Proverbios 25:27-
Nuestro Supremo Creador, diseñó la naturaleza para que todo ser viviente, tuviera alimento dignamente y a la vez condiciones de vida equilibradas. La analogía con la miel, es el mejor ejemplo que nos ofrecen las escrituras de los sabios. Si desde niños nos enseñan a tomar de la vida lo necesario, viviríamos en armonía y la guerra no hubiera entrado en el seno de las sociedades. Cuando entró la avaricia personal al corazón humano, todo se desvió.
Se desvió del propósito de equidad que han hablado todos los ancianos y sabios, en las distintas civilizaciones. Con este compartir quise exponer el principio de transformar lo natural y compartirlo; pues cada persona tiene una misión específica y la responsabilidad de cada uno de nosotros es ser diligentes en ese saber; nutrirlo darle forma, vida y compartirlo. Y como la miel: -tomar lo necesario, y luego compartirla -