Quéjate de quejarte y actúa

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8y

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Como humanos desde pequeños aprendemos a representar nuestro dolor, molestia, inconformismo, reclamación, entre otros, en principio con el reflejo del llanto, luego que crecemos y desarrollamos nuestros aprendizajes en el habla, empezamos a representar esas reclamaciones con mayor detalle, bien sea diciendo el lugar donde alojamos algún dolor, desagrado por algún alimento en particular o el abuso de poder por parte de un compañero de clases. Visualizando esa realidad, podemos reconocer a la queja como un habito negativo adoptado por muchas personas con el fin de victimizarse, no hacernos responsables de lo que nos sucede, la pereza por no buscar soluciones y no aplicar esas medidas para afrontar esa vicisitud, atrayendo como resultado emociones como la rabia, la ira, la infelicidad y, por último, el conformismo con la situación que se está atravesando.

¿Quejarte de un dolor de cabeza, es igual que quejarte de alguien que abusa de su poder en donde trabajas?, para mi es igual, lo mas probable es que a simple vista, estés en desacuerdo conmigo, me dirías que ¿Cómo voy a comparar un dolor de cabeza con alguien que abusa de su poder en tu lugar de trabajo?, a lo que respondo que simplemente es igual porque en ambos casos te quejas pero si no haces nada en absoluto por cambiar la situación, todo se quedará exactamente igual, es decir, si no tomas alguna píldora para calmar tu dolor de cabeza, tu dolor continuara por el tiempo que tenga que durar, al igual que si no actúas para cambiar la situación en tu lugar de trabajo, esa persona seguirá haciéndolo, estos ejemplos son muy sencillos pero la queja cuando hace acto de presencia, debemos buscar los motivos y a su vez, proceder a buscar soluciones concretas, de igual manera, no debemos culpar a los demás por responsabilidades nuestras.

La psicología humana es una ciencia maravillosa, a pesar de no estudiar nada relacionado con el comportamiento humano, me siento maravillado por lo complejo e imperfectos que somos dentro de nuestra perfección. No es difícil de reconocer que por naturaleza rechazamos cualquier cambio y todo aquello que nos separe de nuestra zona de confort, sin embargo, es importante reconocer que también hay situaciones que por mas que intentemos cambiarlas no las podremos cambiar, no obstante, ¿vamos a lamentarnos por ello el resto de nuestras vidas?, es de suma importancia aceptar la realidad, vivir el presente y planificar el futuro. La queja como comportamiento genera una espiral de sentimientos negativos donde como habito nos dedicamos a culpar de nuestras desgracias a terceros y no nos damos cuenta que es nuestra responsabilidad afrontar nuestras vidas y tomar las riendas de ella, seamos honestos con nosotros mismos, “quéjate de quejarte y actúa”, la vida se hizo para vivirla.