El corazón es un órgano sorprendente. No solo es el músculo más fuerte que poseemos, es el embajador de las emociones, sin él no podríamos vivir, pues es el responsable de irrigar vida a todo nuestro cuerpo.
También es el órgano al que escritores y románticos de todas las profesiones imaginables han dedicado algunas de sus mejores obras. Así, a pesar de que sabemos que el responsable del enamoramiento es el cerebro, es el corazón el que sigue usándose como símbolo del amor y la pasión en todo el mundo.
El sistema cardiovascular está compuesto por el corazón y los vasos sanguíneos y es el que hace circular la sangre por el cuerpo para suministrarle oxígeno y nutrientes. El corazón bombea la sangre rica en oxígeno y nutriente, manteniéndola en movimiento en el cuerpo dentro de un circuito cerrado.
¿Y los latidos? El sistema eléctrico del corazón es el que controla la velocidad de los latidos. En concreto, este late unas 115.000 veces al día, esto es, una media de 80 veces por minuto o unas 42 millones de veces al año.